Atención temprana

Problemas visuales frecuentes en síndrome de Down. El examen oftalmológico, qué gafas elegir y cómo conseguir que se las ponga…

imagen nina sindrome de down con gafas y un panel de letras

Es sabido que las personas con síndrome de Down suelen tener déficits visuales.

De hecho, se estima que entre el 50 y el 80% de los niños con síndrome de Down tienen problemas de visión, porcentaje que aumenta cuando se inicia la edad escolar.

En niños con desarrollo típico, los problemas de agudeza visual mejoran con el paso del tiempo antes de los 6 años, debido a los cambios naturales en las dimensiones del ojo, pero se piensa que en niños con síndrome de Down este proceso no ocurre igual, por lo que es mejor corregirlo cuanto antes.

Durante los 3 primeros meses de vida debe descartarse la presencia de cataratas congénitas, que requerirían una intervención quirúrgica inmediata. A partir de los 6 meses deben ser valorados por un oftalmólogo y anualmente, durante toda su vida.

Agudeza visual

Los niños con síndrome de Down tienen una agudeza visual menor que los niños de su misma edad, incluso usando gafas. Según estudios recientes, esto puede deberse a que las áreas cerebrales que se encargan de la visión maduran más lentamente.

Los problemas más frecuentes son:

  • Hipermetropía (dificultad para ver de cerca)
  • Miopía (dificultad para ver de lejos)
  • Astigmatismo (dificultad para ver de cerca y de lejos debido a la curvatura irregular de la córnea).

Si la hipermetropía es alta, puede aparecer un estrabismo acomodativo debido a que el niño/a  desvía el ojo hacia dentro para poder ver con nitidez los objetos más cercanos.

Tener una mala visión de cerca les dificulta la tarea de leer, escribir o dibujar y, por tanto, interfiere en su aprendizaje.

Estrabismo

Debido a que la hipotonía propia de síndrome de Down también se manifiesta en sus músculos oculares, es muy probable que exista algún tipo de estrabismo.

Por este motivo, en la población con síndrome de Down la frecuencia es del 40%, mientras que en el resto de la población es del 4%. Normalmente la desviación se produce en el eje horizontal, tanto hacia dentro como hacia fuera.

El estrabismo, si no se corrige, puede provocar ambliopía, comúnmente conocida como “ojo vago” que consiste en que el cerebro inhibe la visión de uno de los ojos para poder ver bien con el otro. Por eso es importante corregirlo en los primeros años de vida, ya que en la edad adulta no tiene solución.

El estrabismo también puede provocar posiciones incorrectas de la cabeza y cuello y por tanto tortícolis.

Tratamiento

El principal tratamiento en ambos casos es el uso de gafas, que suele ser bien aceptado por los niños.

En caso de que haya problemas de visión tanto de cerca como de lejos, se recomiendan lentes bifocales, lo que ayuda también a minimizar el estrabismo.

Estas lentes tienen 2 zonas, la de arriba para visión de lejos y la de abajo para visión de cerca. Pero necesitarán un tiempo para aprender a mirar por la zona superior o inferior dependiendo de la distancia del objeto que quieran ver.

Si, a pesar de llevar gafas, el estrabismo sigue apareciendo de forma constante, será necesario tratarlo con cirugía.

Examen en el oftalmólogo

Un examen oftalmológico completo siempre debe incluir la dilatación de la pupila.

Aunque es un proceso incómodo y sus efectos pueden durar varias horas, permite examinar la totalidad de la retina.

Las gotas que dilatan la pupila producen 2 efectos: abren la pupila y paralizan el músculo de enfocar de cerca, por lo que su visión de cerca será borrosa y les molestará la luz intensa durante las siguientes horas. Si es posible, reserva la cita por la tarde o ponle unas gafas de sol cuando salga de la clínica.

En el caso de los niños, las gotas que se usan son más potentes que en adultos, por lo que su efecto puede durar entre 1 o 2 días, y pueden producir cierto escozor, pero es momentáneo.

Qué tipo de gafas elegir:

Si no hemos pasado por esta experiencia previamente, nos pueden surgir muchas dudas sobre cómo ayudarles a que se acostumbren a ellas, cuáles son la sujeción y la montura más adecuadas, etc.

La montura:

La montura y patilla de silicona flexible son ligeras y blandas sobre el puente de la nariz, además de ser resistentes a la manipulación infantil.

La forma de las lentes:

Las lentes deben cubrir todo el ojo, por lo que se suelen elegir redondas. Si además tienen la nariz muy chata, como suele ocurrir en síndrome de Down, las gafas redondas se apoyan en la cara y así no se resbalan por el puente de la nariz.

La sujeción:

Existen sujeciones de silicona que hacen de tope detrás de las orejas o una goma detrás de la cabeza, con cuidado de que no apriete las lente sobre las pestañas.

La funda:

Elegir una funda rígida para guardar las gafas, evitará daños producidos por golpes. Recuerda enseñarles a guardarlas para dormir o cuando necesiten quitárselas.

Cómo ayudarles en el proceso de llevar gafas:

He visto que algunos niños no tienen problema en llevar las gafas durante todo el día desde el primer momento, sin embargo a otros, como María, les cuesta más adaptarse a la nueva situación. Por eso hay que tener paciencia y hacer un proceso muy gradual.

Es recomendable dejar que el niño/a elija sus gafas dentro de una pequeña gama de posibilidades, por ejemplo, dentro de la forma que mejor se adapta a ellos, que elija el color.

Encuentra una óptica donde sean amigables con los niños para que se pueda probar algunos modelos y para que puedas consultarles todas las dudas o pedirles consejo sobre las dificultades que encuentres durante el proceso.

Los primeros días podemos empezar por periodos cortos de tiempo en casa hasta que se sienta lo suficientemente cómodo/a, antes de llevarlas al colegio.

Si es posible, habla con su profesor/a para que le acompañe en el proceso de llevar las gafas en algunos momentos del día.

Elige un momento en que esté de buen humor y descansado/a y aprovecha para realizar una actividad que le guste, y así no estar preocupado/a por ellas.

Poco a poco, hay que ir incrementando el tiempo, por ejemplo, desde que se viste por la mañana hasta la hora de comer.

Podéis leer cuentos o ver dibujos en la TV donde algún personaje lleve gafas (Pedro Pony, de Peppa Pig, Lupita de los Lunnies o Nobita de Doraemon) o que vea a algún familiar o amigo que también las lleve.


Fuentes:

http://www.opticacoav.com/vision-y-sindrome-de-down/

http://www.centroestrabismo.es/2018/05/12/estrabismo-sindrome-down/

http://www.ndsccenter.org/wp-content/uploads/Es-probable-que-las-personas-con-sindrome-de-Down-vean-el-mundo-de-una-manera-distinta.pdf

2 comentarios en “Problemas visuales frecuentes en síndrome de Down. El examen oftalmológico, qué gafas elegir y cómo conseguir que se las ponga…”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s