Educación activa

La hora del cuento: claves para que se convierta en un momento mágico

imagen de niña con sindrome de down leyendo un cuento

Los cuentos son una parte muy importante en el desarrollo de los niños en general y un recurso perfecto para la crianza de nuestros hijos con síndrome de Down, ya que permiten desarrollar el lenguaje, la concentración, la comprensión y la memoria, y además, pueden expresar y comprender sus emociones al identificarse con el personaje.

El momento del cuento es algo mágico, lleno de paz e intimidad. A los niños les encanta porque es una ocasión de atención exclusiva por parte del adulto.

Además, es una forma de transición entre la actividad del día y el momento de dormir que les ayuda a relajarse y conciliar el sueño.

Pasos previos

Antes de que puedan comprender una historia, tienen que desarrollar su capacidad de atención y su comprensión del lenguaje.

Por eso, cuando son muy pequeños es mejor optar por cantar canciones cortas o rimas. El ritmo, la musicalidad y la entonación les hacen atractivo el lenguaje, y la repetición desarrolla su memoria.

Durante este periodo, es importante nombrarles los objetos y las acciones para que comprendan que cada cosa tiene un nombre y los vayan recordando. Por eso, si queremos empezar con algún libro, es mejor que sea de imágenes relacionadas con su mundo, para que al nombrarlas, vaya adquiriendo y ampliando su vocabulario.

El cuento breve

Sólo cuando empiezan a comprender lo que les decimos y vemos que tienen cierta memoria, es el momento de contarles pequeñas historias

Podemos leer el cuento mientras el niño ve las imágenes o narrarlo haciendo gestos. La primera opción les ayuda a comprender la historia, y en la segunda hay más contacto visual y carga emotiva, así que alternar ambos estilos puede ser una buena idea.

El cuento breve es una buena opción para niños con necesidades especiales durante su infancia por varios motivos:

1. Tiene una estructura sencilla

La estructura es muy sencilla: un niño o animal sale de su casa, se encuentra con diversos personajes y termina con un final feliz. Así los niños pueden seguir fácilmente los sucesos.

2. Las frases se repiten

Normalmente hay frases que se repiten, estimulando su memoria y ayudándoles a adquirir vocabulario.

Por ejemplo, en el cuento de “Ricitos de Oro y los 3 ositos”, los 3 osos preguntan, uno por uno, quién se ha comido su sopa o quién se ha metido en su cama.

Rápidamente querrán decir estas frases con nosotros, con lo que irá mejorando su lenguaje. Es importante pronunciar bien cada palabra y contar la historia en un ritmo lento

3. Aporta valores

Una vez que el protagonista ha superado los inconvenientes, el cuento siempre termina con un final feliz. Esto les ayuda a tener valor y a persistir ante las dificultades

Además, hay valores humanos básicos, como el interés por el otro, la generosidad, la aceptación de uno mismo (El patito feo) o las consecuencias de nuestros actos (Pedro y el lobo)

Cuentos clásicos

Cuando ya tienen un cierto lenguaje comprensivo y expresivo, podemos empezar con los cuentos de hadas o cuentos clásicos.

En niños con desarrollo normal se empiezan sobre los 7 años.En síndrome de Down puede ser más tarde, dependiendo de su nivel comprensivo de historias.

En la pedagogía Waldorf, los cuentos de hadas son muy importantes por varios motivos:

1. Estimulan la atención y la creatividad

El niño debe estar atento para comprender la historia las primeras veces, después, puede relajarse y centrarse en los detalles e imágenes que le sugiere.

Al principio, puede intentar predecir lo que pasará a continuación o cómo terminará el cuento, fomentando así su imaginación.

2. Desarrollan la empatía

El niño aprende a escuchar, a distinguir entre el bien y el mal, alegrarse del triunfo de lo bueno y a desarrollar la empatía.

3. Actúan como modelo de superación

En muchos de los cuentos, suceden complicaciones que parecen no tener solución, pero finalmente el protagonista llega a soluciones tranquilizadoras. Así el niño/a adquiere cierta idea de cómo lidiar en forma constructiva con sus temores. Por eso, siempre es mejor buscar una temática cercana a su situación actual.

En la mayoría de los cuentos, el héroe ultrajado triunfa sobre quieren parecen tener mucho más poder que él

4. Tratan temas universales

Los cuentos clásicos son tan populares porque tratan temas universales, como la rivalidad entre hermanos o los celos.

5. Ofrecen respuestas cercanas a problemas complicados

Desde el punto de vista adulto, las respuestas que ofrecen los cuentos de hadas son fantásticas, no verdaderas. Esto puede parecernos incorrecto porque hemos olvidado cómo experimentan los niños el mundo.

A veces para los niños son incomprensibles las explicaciones basadas en la realidad

Los niños necesitan imágenes concretas, ejemplos y modelos. Por eso, cuando queremos darle una explicación a un niño para la que aún no tiene el suficiente entendimiento (cambio de trabajo que afecta al horario, una mudanza…) o cuando están atravesando una situación que les produce malestar  (rechazo, soledad, divorcio de los padres, muerte de un ser querido…) es más comprensible para ellos que les contemos un pequeño cuento que les ayude a entender lo que está ocurriendo.

Consejos para contar un cuento

Cuéntalo de manera libre

Una vez que hayamos comprendido el hilo de la historia podremos utilizar nuestras propias palabras, así nos adaptaremos mejor a su nivel comprensivo.

Un solo cuento cada vez

Aunque a veces los niños nos piden otro y otro, es más beneficioso que se centre en un solo cuento para que las imágenes y la historia de cada uno no se entremezclen.

Contar varios cuentos hace que se les olvide el primero.  Es mejor centrarse en una sola historia que la dispersión que provoca un cuento tras otro.

Describe las imágenes

Uno de los beneficios del cuento es que crea imágenes mentales, por eso es necesario que se las describamos con cierto detalle.

Utiliza gestos

Los gestos les ayudan a comprender lo que estás contando, también se puede utilizar algún muñeco o algún elemento sencillo que aporte significado a la historia.

Modula la voz

Utiliza variaciones en la voz para dar énfasis a ciertos momentos y cámbiala según el personaje que intervenga, pero sin que sea exagerado, ya que les llamará excesivamente la atención y les distraerá de la historia.


Como ves, se trata de un recurso cercano e íntimo, que favorece el vínculo afectivo y la expresión emocional mientras desarrolla gran parte de sus habilidades intelectuales.

Fuentes:

El primer septenio: La educación preescolar según Rudolf Steiner. Ed. Rudolf Steiner

Cuentos para ver, oír y sentir. Tamara Chubarovsky

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