Atención temprana

Diferencia entre retraso madurativo y trastorno del neurodesarrollo

bebe con sindrome de down boca abajo

Los hitos del desarrollo son las habilidades a nivel motor, social, lingüístico, emocional y cognitivo, que los niños van adquiriendo en un mismo orden y sobre una edad similar.

Como padres de hijos con síndrome de Down, a medida que pasa el tiempo, observamos que la adquisición de estas habilidades tarda más en llegar en relación a otros niños de su edad.

Podemos pensar que se trata sólo de un retraso temporal al escuchar frases como: “ellos lo consiguen todo, sólo dale tiempo” o “ten paciencia, ellos tienen su propio ritmo”.

Sin embargo, yo me daba cuenta de que María no sólo tardaba más tiempo en adquirir sus habilidades y permanecía más tiempo en cada fase, sino que además, necesitaba una ayuda extra para adquirirlos de forma adecuada, por ejemplo, un patrón adecuado de gateo.

Por eso, creo es importante conocer la diferencia entre retraso madurativo y trastorno del desarrollo

¿Sólo cuestión de tiempo?

Aunque cada niño tiene su propio ritmo de evolución, siempre que hay un retraso evidente en la adquisición de los hitos del desarrollo es una señal de alarma sobre un  posible retraso madurativo o un trastorno del desarrollo.

Retraso madurativo:

El retraso madurativo supone un retraso cronológico en la adquisición de algunas habilidades como: motricidad, control de esfínteres, lenguaje, interacción social, desarrollo cognitivo, comunicación…

Es decir, que adquiere esas habilidades más tarde que la mayoría de niños de su edad, pero su evolución sigue los mismos pasos, no hay una desviación del patrón normal de desarrollo.

Trastorno del neurodesarrollo:

Un trastorno del neurodesarrollo implica un retraso global debido a una alteración durante el desarrollo del cerebro.

Esta alteración se puede producir durante el embarazo, en el parto o a lo largo de la infancia, y dependiendo del momento en que se produzca, su repercusión será mayor o menor.

Algunas de las causas son: mutaciones genéticas en el ADN, infecciones o deficiencias nutricionales durante la gestación, falta de oxígeno en el parto, meningitis en la infancia, etc.

El Síndrome de Down es un trastorno del neurodesarrollo causado por una mutación genética.

Esta alteración hace que el retraso, en lugar de desaparecer, evolucione a una discapacidad cognitiva o a otros trastornos como: Trastorno del Espectro Autista, Trastorno por Déficit de Atención, Trastorno Específico de Aprendizaje, etc.

En ambos casos, es necesaria una detección e intervención tempranas, la diferencia es que en los casos retraso madurativo, normalmente les acerca al ritmo esperado para su edad, y en los caso de trastornos del neurodesarrollo lo que hace es mejorar su pronóstico.

Respetar el ritmo de los niños, no es solo darles tiempo, sino preparar su cuerpo y su sistema nervioso durante los primeros años para posibilitar los futuros aprendizajes.

Tratamientos adecuados en Síndrome de Down

La mutación genética de las personas con síndrome de Down influirá tanto en la formación de sus estructuras corporales (órganos, músculos, huesos…) como en el desarrollo de su sistema nervioso.

Por eso, la intervención debe ir dirigida en 2 direcciones:

1) Tratar las estructuras y las disfunciones corporales

Es necesario siempre corregir los órganos que no se han formado bien y que no permiten una óptima función (cardiopatía, hipoacusia, deglución atípica, respiración bucal, hipotiriodismo, pies planos, alergias, problemas de vista, etc).

Todo ello dependerá de la evaluación y tratamiento de un profesional especializado: cardiólogo, logopeda, podólogo, dentista, etc

2) Ayudar a la organización del sistema nervioso

Las terapias más habituales en síndrome de Down son fisioterapia (kinesiología) y logopedia (fonoaudiología), que, aunque son necesarias, van encaminadas a reducir o eliminar los síntomas.

Es necesario también ayudar y potenciar el desarrollo adecuado de su sistema nervioso.

Afortunadamente, el sistema nervioso es el sistema que más fácilmente puede ser influido desde el exterior, pero siempre desde abajo, partiendo de las funciones previas que hacen posible que surjan aquellas otras que buscamos.

Por ejemplo, si queremos que hablen, hay que centrarse en establecer correctamente las funciones previas como la succión, masticación, deglución y respiración nasal.

Para ello son especialmente recomendables terapias como Padovan o  las terapias de organización neurofuncional, cuyo objetivo es conseguir una adecuada organización del sistema nervioso.

Estos métodos se usan para:

  • Impulsar su desarrollo
  • Madurar las conexiones neuronales en caso de que la base genética no sea la óptima (síndromes genéticos)
  • Hacer que el sistema nervioso funcione mejor

Otras terapias como la terapia de integración de reflejos o movimientos rítmicos son muy adecuadas para integrar reflejos primarios que frenan su desarrollo y para tratar problemas de procesamiento sensorial.


Si quieres saber más sobre estos métodos, éstas son algunas webs de referencia:

Terapia INPA para niños con dificultades de desarrollo: https://inpa.info/

Terapia Padovan: https://neurofuncionalmadrid.com/

Terapia de movimientos rítmicos: https://www.blombergrmt.es/

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