Crianza consciente

Control de esfínteres en Síndrome de Down. Cómo saber si ha llegado el momento

imagen niña sindrome de down en orinal retirada del pañal

El control de esfínteres es consecuencia de una maduración a nivel físico, cognitivo y emocional, que puede hacerse desde el respeto o convertirse en una pesadilla si no se sabe acompañar adecuadamente. Porque este proceso no se entrena ni se propone, solo se acompaña cuando llega el momento.

No es lo mismo quitar el pañal a que el niño/a deje el pañal cuando esté preparado/a.

En el primer caso, son los padres quienes deciden que el momento ha llegado porque la situación así lo requiere o consideran que ya es mayor.

El entrenamiento habitual en estos casos es sentar al niño/a cada media hora en el orinal y dejarle/a allí unos 5 minutos. Si aún no está preparado/a, sentirá una presión innecesaria que convertirá esta experiencia en algo desagradable.

En el segundo caso comprendemos que se trata de un proceso madurativo, que requiere de unas condiciones previas y que además necesita de la colaboración voluntaria del niño/a.

En este caso, el papel del padre o madre no es decidir, enseñar ni entrenar, sino observar las señales del niño/a y crear las condiciones para que se sienta cómodo/a en este proceso.

Edad de adquisición del control de esfínteres en síndrome de Down

Hay que recordar que los niños con síndrome de Down tienen un bajo tono muscular en mayor o menor grado que afecta a toda la musculatura de su cuerpo, incluyendo los músculos de la pelvis, necesarios para el control voluntario de esfínteres.

Los estudios actuales indican que la mayoría de los niños con síndrome de Down no están preparados a nivel psicomotor antes de los 3 años, y que la edad media en que se suele finalizar la adquisición de la continencia es sobre los 5 años.

Si adelantamos el proceso antes de que estén preparados, éste será más largo y costoso, pero no se completará antes

María dio  señales de estar preparada a los 5 años porque empezó a caminar a los 3 años y medio. Al haber esperado al momento oportuno, el proceso ha sido muy sencillo y ella lo ha comprendido y colaborado desde el primer día.

Sin embargo, la adquisición de control de esfínteres no se produce de un día para otro, necesita un tiempo de puesta en práctica. Ahora, 3 meses después, a veces nos avisa y otras se lo recordamos nosotros, pero también sigue teniendo algún escape cuando está distraída. Todo es parte del proceso.

Qué supone dejar el pañal a nivel emocional

Dejar el pañal no es solo una cuestión de maduración del sistema nervioso.

Supone también una decisión por parte del niño/a, que tendrá que abandonar la comodidad del pañal para hacer una serie de acciones que suponen cierto esfuerzo: reconocer su necesidad de orinar, retener un tiempo mínimo para llegar al orinal, dejar la actividad que esté haciendo, etc.

Es por eso que, algunos niños, aunque estén físicamente preparados, aún no se sienten seguros y no están dispuestos a hacer el cambio. Es decir, puede que estén maduros para retener, pero que aún no estén dispuestos a retener y soltar a voluntad.

Los padres podemos forzar el proceso, pero lo haremos a costa de su confianza personal, su sensación de seguridad, su voluntad o su deseo de superación.

Cómo podemos ir preparándoles

Normalmente hay que esperar un año desde que comienzan a caminar hasta que pueden controlar los esfínteres, pero durante ese año podemos ir haciendo algunas cosas que les prepararán para cuando llegue el momento.

  1. Cambiarles el pañal de pie y mejor si es delante de un espejo, les dará conciencia de su cuerpo. Pueden participar quitándose ellos mismos el pañal

2. Tener un orinal en el baño, simplemente para que se familiarice con él

3. Que nos ven usar el  wc y explicarles lo que estamos haciendo. Tambien pueden participar  cortando el papel o tirando de la cadena

4. Hacerles conscientes de cuándo están haciendo pis o caca. Aunque lleven pañal, podemos notarlo y avisarles, o también puede suceder mientras les cambiamos o les estamos dando un baño. El verano es la ocasión ideal para ofrecerles muchas oportunidades de andar sin pañal

5. Dejarles experimentar sus propias sensaciones físicas. No podemos pedirles que controlen su cuerpo si no son conscientes de él. Pregúntale si tiene hambre o sueño, déjale explorar el medio con sus 5 sentidos, andar descalzos, recibir masajes o caricias, etc.

6. Dejarle ver su caca antes de tirar el pañal y nombrarla, puede ser con una palabra o con un gesto

7. Se puede comprar algún libro o video, pero es opcional. Vernos a nosotros usar el wc es más significativo para ellos que verlo en un personaje.

Señales que nos indican que ya está preparado/a

A nivel físico:

  • Mantiene el pañal seco durante al menos 2 horas  
  • Ha pasado al menos un año desde que empezó a caminar
  • Tiene suficiente fuerza en el suelo pélvico, necesaria para poder cerrar el esfínter voluntariamente. Sabemos que ha adquirido fuerza en esta zona si puede  saltar con los 2 pies juntos y subir y bajar escaleras (hacerlo sin agarrarse demuestra mayor fuerza)

A nivel cognitivo:

  • Se quita el pañal cuando está lleno o le resulta incómodo.
  • Es consciente de cuando está haciendo pis o caca en el pañal y lo expresa de alguna forma
  • Sabe subirse y bajarse la ropa solo/a
  • Sabe sentarse y levantarse solo/a
  • Conoce y utiliza determinados conceptos como: lleno/vacío, mojado/seco
  • Sabe decir o hacer el signo de las palabras pis y caca (si quieres saber cuál es el signo, puedes consultarlo aquí: spreadthesign)

Cómo acompañarles durante este proceso:

Si tras este año de preparación ya muestran las señales, podemos empezar a probar. Recuerda que no es algo que se aprenda de un día para otro. Es un proceso, y como tal, necesita repetición, práctica y error.

Aunque es más cómodo hacerlo en verano, no es necesario hacerlo en esta época. Lo que prima es el momento del niño y no la estación del año:

  1. Podemos empezar usando ropa interior de aprendizaje para que noten la sensación de humedad. Estas prendas suelen llevar una capa que retiene los escapes pero no un pis completo.

2. Tener un orinal accesible o un adaptador a la taza del wc con un escalón al lado

3. Ponerle ropa fácil de poner y quitar, pantalones con elástico en lugar de botones y camisetas en lugar de bodys

4. Para empezar, habrá que llevarles cada hora y media, pero también hay que adaptarse a la cantidad de líquidos que haya bebido. Así, si siente las ganas de orinar, comprenderá que no es solo cuestión de sentarse cada cierto tiempo

5. Enseñarle una palabra o gesto para que nos avise. Aunque al principio, es mejor adelantarnos a sus necesidades que esperar que, de un día para otro, sepa cuándo tiene ganas de hacer pis y nos avise

6. Más adelante, podemos crear rutinas, por ejemplo, justo después de levantarse, después de desayunar, antes de salir de casa y de acostarse, etc.

7. No es necesario darle excesiva importancia o celebrarlo. La motivación tiene que partir del niño y no de querer satisfacer a sus padres

Algunas recomendaciones a tener en cuenta

Empezar el proceso cuando tengamos varios días de vacaciones para estar en casa tranquilamente. Si empieza el proceso teniendo que desplazarse en coche y pasando varias horas en el colegio nos resultará más complicado

No empezar cuando esté viviendo algún otro cambio como inicio del colegio, llegada de un hermano, cambio de domicilio, etc

Recuerda que si el cambio ocurre cuando ya tenía controlado el proceso, es probable que vuelva a los inicios

Si pasa periodos de tiempo fuera de casa (casa de los abuelos, colegio…) hay que sincronizarse para que el proceso se haga siguiendo las mismas pautas de respeto.

¿Y si no lo consigue?

Ten presente que durante un tiempo, que pueden ser meses, habrá escapes, y no debemos regañarles nunca por ellos.

Pero si los escapes ocurren continuamente, debemos plantearnos si quizás nos hemos adelantado y volver al pañal durante un tiempo.

También puede ocurrir que, al tratarse de una cuestión emocional, el/la niño/a no se sienta seguro/a haciendo caca en otro lugar que no sea su pañal y tienda a retenerla en exceso, con los problemas de salud que eso conllevaría

No tengas miedo de dar marcha atrás y esperar al momento en que esté realmente preparado/a

Dejar el pañal de noche

Si dejar el pañal de día es una cuestión de maduración, dejar el pañal de noche aún lo es más, puesto que ahora depende del sistema nervioso en estado de inconsciencia. Por lo que en muy pocas ocasiones el proceso de día y de noche se da a la vez.

En niños con desarrollo típico se estima normal que no controlen el pis nocturno antes de los 5 años, e incluso es frecuente que haya algún escape entre los 6 y los 10 años.

Hay una señal indicativa de que su cerebro empieza a retener el pis en estado de inconsciencia, que es la de levantarse 10 noches seguidas con el pañal seco. Si al 9 día lo  moja, volvemos a empezar la cuenta.

Las recaídas:

Esto no quiere decir que cuando lo retiremos sea de una vez por todas, muchas veces hay recaídas, quizás poco tiempo después o quizás cuando ya han pasado varios meses.

Las recaídas ocurren por cambios en los ritmos de los niños o porque empiezan a dormir más profundamente, pero no implica que haya ningún problema.

El control que adquiere de su cuerpo tiene que ver con su sensación de logro o la confianza en sí mismos. Si pasan por alguna etapa donde se sienten más inseguros, como inicio del colegio, nacimiento de un hermano, o cualquier situación estresante, es probable que vuelva a haber escapes tanto diurnos como nocturnos.

En ese caso, volvemos a poner el pañal y cuando se sienta preparado/a de nuevo, lo volveremos a intentar, respetando la regla de los 10 días.

También es importante que les preguntemos si quieren que les quitemos el pañal de noche, si no se siente seguros, aunque estén madurativamente preparados, no podrán realizar el proceso con éxito.

Recomendaciones para facilitar el proceso:  

  • No beber nada 1 hora antes de acostarse y hacer pis justo antes de irse a la cama
  • No regañarle si moja la cama. Se puede poner un protector debajo de la cama y hacer el cambio lo más rápido posible para que no se convierta en un momento especial nocturno con mamá
  • No despertarles por la noche para ver si quieren hacer pis. Se trata de que aprendan por sí mismos a controlar el proceso mientras están en el estado inconsciente del sueño

Como ves, la retirada del pañal en niños con síndrome de Down se debe hacer del mismo modo y con el mismo respeto que en el resto de niños. Sólo hay que esperar a que estén preparados para que el proceso resulte lo más sencillo posible.

Fuentes:
- Kelemen, Judith (2014). Educando el control de esfínteres en la Escuela Infantil Pikler-Lóczy. 
- Somoslittle: dejar el pañal, un paso evolutivo incomprendido.
- Flor Alonso Arjona. Acompañante pedagógica en Nido Montessori Pikler
- Crecersumando: control de esfínteres como proceso de vida
- Babytribu: Ayúdame a hacerlo por mí mismo. Dejar el pañal de noche
- ScienceDirect: revista de pediatría. Control de esfínteres en niños con Síndrome de Down

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